Autorizada la copia y reproducción mencionando la fuente: "Traducción, realizada por lama Djinpa (http://lamadjinpa.es) , del "Bodhicharyavatara" de Shantideva (maestro de la universidad monástica de Nalanda, India, siglo VIII), efectuada palabra por palabra sobre el texto editado en Rümtek, dirigida y explicada por el M.V. Khenpo Tültrim Gyamtso Rinpoché"

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EL BODHICHARYAVATARA

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CAPÍTULO X.- DEDICACION           

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Traducción de lama Djinpa

  1. Sea cual sea la virtud adquirida por haber hecho esta introducción a la perfecta práctica del despertar, puedan todos los seres entrar en el camino de la iluminación.

  2. Puedan todos los seres, en las diez direcciones, que están afligidos por el sufrimiento y las enfermedades de cuerpo y espíritu, obtener un océano de felicidad y gozo por el ofrecimiento de mis méritos.

  3. Mientras dure el samsara, que no decline nunca la felicidad y pueda ser obtenida por todos, de un modo ininterrumpido, la felicidad de los bodhisattvas.

  4. Puedan los seres sensibles que se encuentran experimentando múltiples sufrimientos infernales en los reinos mundanos gozar de la felicidad de Sukhavati.

  5. Que los que experimentan frío obtengan calor y los que experimentan calor sean aliviados por medio de los ilimitados ríos de bendiciones que surgen de las grandes nubes de virtud acumuladas por los bodhisattvas.

  6. Puedan, los que sufren encerrados en bosques de hojas afiladas como espadas, ser felices en un lugar agradable, y puedan estos árboles infernales convertirse en el árbol que da satisfacción a todos los deseos.

  7. Que las tierras infernales, en las diez direcciones, se conviertan en lugares agradables con grandes lagos perfumados por el dulce aroma de los lotos, y sean poblados por los deliciosos cantos de los pájaros acuáticos, patos silvestres y cisnes.

  8. Que las montañas de carbón abrasador se conviertan en montañas de joyas, que el suelo de brasas se convierta en una base de cristal pulido, que la montaña de los sufrimientos infernales se convierta en una montaña de ofrendas y palacios celestiales llenos de sughatas.

  9. Desde ahora, puedan las lluvias de lava, piedras ardientes y armas, convertirse en una lluvia de flores, y pueda la multitud que se enfrenta con toda clase de armas jugar lanzándose flores.

  10. Por la fuerza de mi virtud, puedan obtener cuerpos divinos todos aquellos que han caído en lo profundo de los ríos de ácido y fuego que corroen sus huesos hasta la médula, la carne completamente abierta mostrando el color rosáceo del interior de los huesos. Que puedan encontrarse todos ellos junto a las diosas bajo una lluvia de etéreas flores.

  11. ¿Por qué hay aquí, (en la tierra), crueles esbirros de Yama, cuervos y buitres? Pueda el poderoso pensamiento del más sublime y noble poder (de Buddha) generar felicidad y alegría al disolver las tinieblas de los que están aterrorizados y, al levantar la mirada, viendo al radiante Vajrapani que reside en el centro del cielo, por la fuerza de este perfecto gozo, puedan ser espontáneamente liberados de las negatividades que les acompañan y hallarse en su presencia.

  12. (Y así), habiéndolo visto, pueda extinguirse en un suspiro el flujo y reflujo del fuego y la lava de los infiernos al caer una lluvia de flores y aguas perfumadas. Y, en un momento, por el poder de esta visión de Padampani, el bodhisattva que sostiene una flor en la mano, Chenrezig, que los espíritus infernales puedan experimentar la más plena felicidad.

  13. Amigos, los que estáis asustados, venid aquí rápidamente ante la presencia del siempre joven Manjushri, fuente del espíritu iluminado y del amor compasivo que protege perfectamente a todos los seres, quien, por el fuego de su intrepidez, dispersa (corta) los miedos y, por la fuerza de su gozo, libera de todo sufrimiento.

  14. "¡Miradle en su palacio de múltiples y cautivadores pisos, en el que resuenan los melodiosos cánticos y alabanzas de miles de diosas que proclaman su virtud! Cientos de coronas de los dioses son ofrecidas (se inclinan) a sus pies de loto y una lluvia de nubes de flores cae sobre su cabeza, los ojos húmedos de compasión". Así, al haber visto de este modo a Manjushri, puedan los seres infernales gritar de alegría.

  15. Por ello, por la virtud misma de haber visto caer, de esta nube de felicidad, tal lluvia de frescas, perfumadas y dulces cualidades de Samantabhadra y demás bodhisattvas, libres de velos, puedan los seres infernales, al fin, ser realmente felices.

  16. Puedan los animales estar libres del miedo de comerse los unos a los otros. Puedan los yidags, los espíritus hambrientos, ser felices como las gentes del Continente Norte (Dramiñén).

  17. Puedan ser satisfechos los yidags por los ríos de leche que caen de las manos del poderoso y noble Chenrezig, y bañarse siempre en su frescor.

  18. Los que están ciegos puedan ver las formas, y los sordos escuchar siempre los sonidos; y tal como Mahadevi (madre de Buddha) puedan las mujeres en cinta dar a luz sin dolor.

  19. Puedan los desnudos encontrar ropa; los que pasan hambre encontrar comida, y puedan los sedientos encontrar agua y obtener las más deliciosas bebidas.

  20. Puedan los pobres obtener riquezas. Puedan los afligidos y los apesadumbrados obtener gozo, y los desamparados constante alivio y prosperidad.

  21. Los seres que están enfermos, tantos como sean, puedan liberarse rápidamente de su enfermedad, y puedan estos seres no experimentar, nunca más, enfermedad alguna.

  22. Puedan los aterrorizados ser liberados del miedo, los prisioneros ser liberados de sus ataduras, los débiles ser dotados de fuerza, y el espíritu de la mutua amistad reinar entre ellos.

  23. Puedan todos los viajeros ser felices en todas las latitudes y en cualquiera de las direcciones en las que vayan, y puedan cumplir sin esfuerzo el propósito de su viaje.

  24. Puedan todos los que viajan en botes y barcos realizar sus designios, y habiendo regresado fácilmentea la ribera puedan regocijarse con sus familiares.

  25. Puedan los viajeros errantes dejar los caminos miserables, y habiendo encontrado el camino sin miedo, libre de ladrones y tigres, puedan llegar fácilmente, felices y sin fatiga.

  26. Puedan los que se han quedado sin camino en lugares salvajes y terribles: niños, ancianos, desprotegidos, perturbados mentales y los muy locos, ser protegidos por las divinidades.

  27. Puedan ser completamente liberados de la falta de libertad y estar dotados de confianza, sabiduría trascendental y bondad. Teniendo comida y la mejor conducta, puedan permanecer siempre perfectamente atentos a lo largo de sus vidas.

  28. Puedan tener riquezas tan inagotables como los tesoros de todo el espacio, y puedan, sin disputas ni daño, gozar de ellas libremente.

  29. Puedan los seres de poca luz, ellos mismos, obtener un gran esplendor, y los que experimentan la dificultad de ser deformes puedan conseguir excelentes y bellas formas.

  30. Puedan las mujeres del mundo, todas ellas, renacer en el estado masculino, y los humildes obtener la más noble grandeza exenta de todo orgullo (capaz de subyugar incluso a los orgullosos).

  31. Que por mis propios méritos, todos los seres sin excepción, tras haber abandonado todas las negatividades, practiquen siempre la virtud.

  32. Puedan no apartarse del espíritu iluminado, practicar la conducta de los bodhisattvas y, guiados perfectamente por los buddhas, puedan abandonar las acciones dañinas.

  33. Puedan todos los seres sensibles tener una larga e inconmensurable vida y vivir siempre felices, sin escuchar ni t an siquiera el nombre de la muerte.

  34. Pueda llenar las diez direcciones con jardines del árbol que satisface todos los deseos, poblados por los buddhas y sus hijos (los bodhisattvas) que proclaman el melodioso Dharma.

  35. Puedan las tierras, en toda su extensión, convertirse en una superficie sin pedregales, lisa como el lapislázuli y blanda como la palma de la mano.

  36. Puedan muchos bodhisattvas residir entre la multitud que se encuentra en la rueda de las existencias, convirtiéndose en el más singular y sobresaliente adorno de las mismas.

  37. Pueda ser escuchado ininterrumpidamente, por todos los que tienen cuerpo, el sonido del Dharma llenando el espacio con el canto de los pájaros, el rumor de los bosques y toda la radiante luz del sol.

  38. Todos ellos, los buddhas y sus hijos, y los venerables maestros de los seres, puedan encontrarse con ilimitadas nubes de ofrendas.

  39. Quieran los dioses (quiera el cielo) traer la lluvia en el momento oportuno, pueda la cosecha ser abundante; quiera el rey actuar de acuerdo con el Dharma y, también, puedan prosperar las gentes del mundo.

  40. Que las medicinas sean eficaces, los que recitan mantras realicen su práctica, y puedan las dakinis, caníbales y demás, estar dotados con el espíritu de la gran compasión.

  41. Que ningún ser sensible sea miserable ni negativo, que no sea atemorizado ni desdeñado, y que ninguno de ellos se sienta infeliz.

  42. Que en los monasterios se mantenga un excelente desarrollo de la lectura y de la recitación. Pueda la sangha permanecer en armonía y cumplir también todos sus proyectos.

  43. Que los monjes plenamente ordenados practiquen con afán en lugares solitarios y, habiendo abandonado por completo toda distracción, puedan meditar con acuidad de espíritu.

  44. Que las monjas plenamente ordenadas estén bien provistas, abandonen las querellas y dejen de dañarse. Igualmente, todos los que han sido ordenados puedan no deteriorar su moralidad.

  45. Por haberse arrepentido de sus faltas morales puedan eliminar para siempre las negatividades; y, habiendo obtenido un feliz renacimiento, puedan no mancillar su conducta espiritual.

  46. Que los sabios sean honrados y también reciban donativos, y su continuo mental, perfectamente puro, pueda ser celebrado en todas las direcciones.

  47. Puedan los seres no experimentar el sufrimiento de los reinos de existencia inferiores, no tener nunca dificultades en la práctica, y con un cuerpo superior al de los dioses puedan realizar rápidamente la buddheidad.

  48. Puedan todos los seres, muchas veces, hacer ofrendas a todos los buddhas, y por la inconcebible felicidad de Buddha puedan estar dotados con una constante felicidad.

  49. Con el espíritu preclaro de beneficiar a los seres puedan los bodhisattvas cumplir su intención, y por la gracia del pensamiento del Protector, puedan satisfacer a todos.

  50. De igual modo, puedan los buddhas para sí mismos y los shravakas (los oyentes) ser también felices.

  51. Por la bondad de Manjushri, y hasta que obtenga la tierra de la perfecta alegría (primera tierra), pueda obtener la ordenación y permanecer atento durante todas las vidas.

  52. Que pueda obtener los medios de subsistencia y mantenerme con una comida simple y, en todas mis vidas, pueda encontrar un lugar apacible (solitario) dotado con todo lo necesario.

  53. Cuando desee ver o, incluso, hacer alguna pregunta sutil, pueda ver sin ninguna dificultad al protector Manjushri en persona (él mismo).

  54. A fin de cumplir el beneficio de todos los seres sensibles en las diez direcciones del espacio, hasta sus confines, pueda mi práctica cotidiana (modo de vida) ser tan excelente como la de Manjushri.

  55. Durante tanto tiempo como habiten los seres en el espacio, sea cuanto sea, pueda también yo permanecer en las existencias para liberarlos del sufrimiento.

  56. Que madure en mí todo aquello que por naturaleza hace sufrir a los seres, y puedan los seres transmigrantes, por el poder de la sangha de los bodhisattvas, experimentar la felicidad.

  57. Puedan las enseñanzas, que son la sola medicina del sufrimiento de los seres y la única fuente de toda felicidad, ser honradas y abastecidas con riqueza, y puedan permanecer así durante largo tiempo.

  58. Rindo homenaje a Manjushri, gracias a cuya inspiración surge la mente virtuosa; y también rindo homenaje a la virtud de los amigos espirituales por medio de cuya bondad es propagada esta mente virtuosa.


Aquí concluye el Bodhisattvacharyavatara (la entrada en la práctica del espíritu despierto) compuesto en diez capítulos, y así establecido definitivamente por el Acharya Shantideva